sábado, 30 de mayo de 2026

50 años, día 5


El día de hoy fue solo de limpieza. Me dice Marco que los días que no voy a trabajar me levanto temprano. Quizás es por la desmotivación que deja ulitmamente el trabajo. La limpieza de los sábados es una rutina compleja, estresante. Soy de esas personas que empieza haciendo una cosa y deambula por la casa intentando hacer todo de una vez.

Fuimos a comer a un restaurante de mi ciudad que acaban de abrir aquí en Hermosillo, tacos dorados, un agua de jamaica y para rematar un postre delicioso que me dejó el cuerpo pesado como si hubiera llegado a los 100 kilos. Debo empezar a cuidarme, es urgente.

Fuimos a comprar algunas cosas, hice comida para mañana y me puse a hacer mi itinerario de 7 días para nuestro viaje a París. Espero en Dios todo salga bien y que este, sea un viaje inolvidable.

viernes, 29 de mayo de 2026

50 años, día 4


El día ha sido algo tedioso, desmotivante. Es complejo estar trabajando sin herramientas y así tengo ya dos meses. Fuera de eso, que no es lo más importante en mi vida, todo marcha bien y le doy gracias a Dios.

No, el trabajo no es lo más importante, se le dedica mucho tiempo, porque así es, pero lo más importante soy yo y mis seres amados.

En la mañana me di cuenta que había olvidado el cumpleaños de mi abuelita Celia, nació un 28 de mayo de 1910. 

Y pues bien, me dispongo a relajarme y a dormir, espero mañana tener la paciencia y el tiempo para limpiar mi casa.

jueves, 28 de mayo de 2026

50 años, día 3

 


Hoy ha sido un día tal que terminé irritada. Hice un berrinche como si fuese una pequeñita y los lentes terminaron desechos y en la basura. 

A Melina la internaron un par de horas, ya está mejor pero tiene que ir a control con ginecólogo. Mary y los niños bien, gracias a Dios y Manuel al parecer está bien, hablé con el el día de mi cumpleaños.

miércoles, 27 de mayo de 2026

50 años, día 2


Hoy me desperté añorando aquel 27 de mayo de 1983, cada año sucede. Recordando y agradeciendo a mi mamá aquella vez que me festejó el cumpleaños en la escuela. El día pasó sin pena ni gloria, muchas horas laborales y poco disfrutar mi casa, un desequilibrio total, mucho desgaste emocional, una pésima dieta. Jamás he sido ordenada, soy pésima administradora, a veces me enojo conmigo, tantos años y no se ni por donde empezar a ser mejor en ese sentido.

Creo que las próximas vacaciones deben ser un parteaguas en mi vida y priorizarme, pues nada cae del cielo ni nada mágico va a suceder. Toda transformación lleva voluntad y eso es algo que debo poner en primer lugar.

Me enteré por la tarde de que Mary ha estado dolorida, ayer fue al servicio médico y no le han atendido bien, tuvo que guardar reposo todo el día. Marco me invitó a cenar, para rematar con los malos hábitos de dieta... pero estuvo lindo su gesto, lo agradezco. Nos sirvió salir para ver algunos detalles de las vacaciones, sin duda el es el mejor planeando.

Ahorita ya estamos en casa, cansados, a punto de dormir. ¿Qué hace falta para tener voluntad?

martes, 26 de mayo de 2026

50 años de edad

 


Y si, hoy cumplo 50 años. Rodeada de mucho amor, de paz, de nostalgia por lo que fue, por quienes ya no están, agradecida por lo vivido, por quienes estuvieron y por los que están. Me da ternura pensar que hace 50 años mi madre me tuvo entre sus brazos, que mi papá cargó por primera vez a su niña.

Hoy no trabajé, en la empresa donde laboro nos dan el día de cumpleaños, así que me levanté tarde de la cama. Adriana me llamó, nos pusimos de acuerdo y pasó por mi,platicamos un rato aquí en la casa, luego  me invitó a comer y de ahí nos fuimos a tomar un café. El tiempo no fue suficiente, el tiempo se fue volando, pero lo disfruté muchísimo y lo agradezco.

Mis primas, mis amigos y mucha gente querida me envió mensajes. Mis hijos me llamaron, mis hijas me regalaron flores y un libro que quería desde hace mucho tiempo. Marco, Melina y Ricardo se pusieron de acuerdo para invitarme a cenar, así que la pasamos juntos.

Doy gracias. Hoy inicia un año más, hoy es el primer día de mis 50 y puedo decir que soy feliz, estoy satisfecha de lo que he hecho hasta ahora, estoy segura que muchas cosas vienen y me llenan de emoción, la más importante hasta ahora es la llegada de Amelia. Hoy, si un deseo puedo pedir es vivir muchos años, pues a diferencia de hace 30, hoy creo que puedo seguir aprendiendo, puedo seguir siendo apoyo para muchos, lo deseo. Le he tomado tanto amor a la vida. No se si Dios tenga un día más, un año, 34, los que sean, pero cada día que el sol me mande su luz, es un regalo invaluable.


¡Feliz vida, Marielos!

lunes, 25 de mayo de 2026

49, siguieron las pérdidas y llegó un viaje


Mi cumpleaños 49, mañana ya un año de eso. Estuve rodeada de amor, recibiendo muchos mensajes bonitos. La compañía de Marco, Melina, Mary, Mariana, Osmar y mi amiga Gloria. Festejamos, pero era el primer cumpleaños sin mi papá. Dicen que el duelo es personal, y que lo más difícil son los primeros festejos sin la presencia del ser querido. Ya había pasado su cumpleaños, dolió mucho, sigue marcado en el calendario, al igual que el de mi madre. Y cada fecha importante siempre es recordada y venerada, seguimos festejando la vida, con muchas sillas vacías.

Y si, el 2025 ha sido el año más cruel, no conforme la muerte se había llevado a mi papá y a mi tía Josefina, también se llevó a mi tía Rosa. Mi tía a quien tanto quise y querré, la que siempre me llamó en mi cumpleaños, la que estuvo junto a mi madre cuando nací. Se fue un 22 de junio a los 83 años, tuvo solamente una hija, Rossy, fue su vida entera junto con sus nietas Francia y Grecia.

Pasando un poco todo este duelo, Marco y yo entendimos que debíamos hacer un itinerario o se nos iría el tiempo sin tener nada planificado, nos pasabamos tardes enteras viendo videos de viaje. En un par de semanas teníamos ya todo el viaje planeado y el 4 de septiembre, tomamos un vuelo directo hasta Madrid. Fue un viaje inolvidable, ayudó muchísimo a mitigar todo el dolor que llevaba dentro. Dando gracias a Dios por estar ahí. Pero de pronto renegaba, qué más daba si al volver no iban a estar.

Volviendo al viaje, tuvimos la oportunidad e estar en Madrid, Gerona, Figueres, Barcelona, Toledo y París. Una experiencia muy enriquecedora. Bien dicen que el que va a Europa no vuelve siendo el mismo. Y así es, nos quedó esa magia en los pensamientos, mil ganas de volver y me enfoqué en sacar adelante mi trabajo para ahorrar e irnos nuevamente.

Llegó la Navidad, se terminó el malvado 2025 e iniciamos un nuevo año, 2026 este año sería mi cumpleaños número 50. Recuerdo como me asombré cuando mi papá estaba por cumplir esa edad, se me hacían tantos años. Creo que he estado en días depresivos, así como seguramente le pasó a él. Llegar a los 50 años es un cubetazo de agua fría. Hace tan poco que yo jugaba, hace tan poco que me mojaba descalza bajo la lluvia, hace tan poco que mis hijos eran niños y ahora estám Mariana, Oliver y Osmar.

El 2026 me llegó con una buena noticia, Mary estaba embarazada. La verdad no lo tomé para bien, incluso fui muy dura, más que nada por el temor a que se equivocara nuevamente. Pude reflexionar y hablar con ella. Ahora habría que organizar una boda. A los días recibí otra noticia que me sorprendió, me había ganado nuevamente el primer lugar de ventas en mi trabajo.

El 09 de febrero mi Mary se casó con Luis Manuel. Le organizamos algo sencillo pero con mucho amor y ahora entendí que la vida me estaba devolviendo lo que me había quitado, llegó Luis con su familia y un nuevo bebé, en recompensa de todo lo que perdí, que aunque es la nueva familia de mi hija, me llena de felicidad lo bien que la han recibido, lo mucho que la quieren a ella y a los niños y con eso me doy por bien servida.

Los primeros de abril me mandaron un correo, el 11 de junio tengo que estar en París nuevamente para recibir un reconocimiento por el primer lugar, estaré con los número uno a nivel global y eso me llena de felicidad. Será mi regalo por mis 50 años.

Mary está esperando una niña, se llamará Amelia, Dios te bendiga mi niña, te esperamos con mucho amor y mucha ilusión. Hace un par de días fui a un concierto, el primero con mi hermano, algo que jamás hicimos en nuestra juventud, algo que la vida nos debía.

Y pues mañana viene Adriana, nos iremos a tomar un café para festejar. La vida sigue, no se cuantos años voy a vivir, pero por lo pronto ya se me antojó escribir los 50 después de los 50. Ya mañana cumplo 50 años y aunque la vanidad y la tristeza se hacen presentes, doy gracias a Dios por la vida, por lo bueno, por lo malo, por lo que fue y lo que será. No cambiaría nada de estos 50, porque me han hecho lo que soy y creo que no lo he hecho tan mal.


La mitad de la mitad

El vaso medio lleno o medio vacío...

A.R.G.

Cincuenta amaneceres, cincuenta motivos para festejar, 

18261 días de aprendizaje, con cosas buenas y malas, con un camino que no ha sido fácil de recorrer,

 donde además de mi madre, la vida me ha hecho renacer varias veces

Cincuenta años llenos de personas de las que he aprendido, 

cincuenta años de vida, vida que me ha dado la oportunidad de amar,

 de dar mucho de mi, de dar vida a la vida,

Cincuenta años para aprender que todo problema se resuelve,

 que hay que disfrutar todo, que vale la pena vivir intensamente 

y que no olvidarme de respirar. 

M.A.R.C.

domingo, 24 de mayo de 2026

48 años, una gran pérdida.


Cumpliendo los 48, enfocada en que la vida tenía que continuar, así, justo como estaba. Dedicada a dar lo mejor de mi, con mis nietos que han sido desde su llegada la mejor medicina, enfocada en trabajar, en entrar al gimnasio, cuidar un poco de mi salud. Había dejado de correr, desde entonces no he podido organizarme, darme el tiempo que merezco y tanto necesito para estar bien.

Hubo cambios en el trabajo, visualicé varias cosas dentro de esos cambios, pero aún así, daba todo de mi para hacer lo mejor. Marco y yo llegabamos todos los días cansados, sin ganas de hacer ejercicio, solo con ganas de descansar. Los sábados seguían siendo díficiles de vivir, sin ganas, renegaba de ello, porque dolía. Dolía mucho ir a Obregón, viendo en cada esquina los muchos recuerdos que tenía con mi papá, con mi mamá. Pasar por la casa que le quitaron a mi papá de la peor manera, problema que provocó en mucho su problema de salud.

Oliver inició la primaria, Osmar entró al jardín de niños y Mariana al último año de primaria. Seguíamos en la rutina y de pronto nos sorprendió diciembre. La Navidad la pasamos en casa, Manuel y Oliver vinieron a pasarla con nosotros. La pasamos bien y yo estuve muy feliz, pues desde hacía ya algunos años que Manuel no venía a la casa.

Llegó el 2025 y llegó con más debilidad de mi papá, en un par de semanas ya no se podía sostener, había pasado por un hérpes zóster y pronto lo diagnosticaron con neumonía. Había momentos de mejora, el temor de perderlo. Se puso más flaquito de lo que ya estaba y me encontraba en un dilema. Me debía presentar a una convención del trabajo. Estuve a punto de no ir, de decirles de la situación de mi padre, pero mis hijas y Marco me animaron. Me fui, pero dejé todos mis pensamientos en Hermosillo.

La convención tenía muchas actividades y traté de mantenerme en pie, pendiente de cualquier mensaje, dando gracias a Dios por las leves mejoras de mi papá. Inesperadamente me nombraron, me gané el primer lugar de ventas. Un viaje a París nos esperaba. Lo festejé, pero a la vez yo solo quería ver a mi papá bien, me temía lo peor. Regresé y lo único que quería era ir a verlo, lo encontré muy mal, sabía que el final se esperaba. Aun sabiéndolo, me aferraba, me quedaba Fe en que eso podía tener un revés. 

Yo soy incrédula, como Santo Tomás, hasta no ver, no creer. Pero ese día en la mañana su voz sonó dentro de mi; "Hoy es día de la Candelaria", entendí que había llegado el momento. . Adriana, Marco, mis hijas, Rossy, Machita y Luis Antonio, mi primo Jorge. Estuvimos en sus últimos minutos. Llegó el sacerdote a darle sus servicios, levantó la mano y cerró sus ojos. Dios se lo llevó y ha sido lo que más me ha dolido en la vida. Me quedé en la orfandad a mis 48 años, caí en el abismo de la soledad, nadie nunca jamás haría una oración por mi con tanto amor, con tantos buenos deseos, ya jamás me daría su bendición, no volvería a tener un beso suyo, una caricia. Había perdido al hombre más importante de mi vida. Se fué los últimos minutos del 02 de febrero, el día de la Candelaria a sus casi 85 años. 

Le hicimos una misa, fui abrazada y muy confortada por mi familia, amigos y los compañeros del trabajo que estuvieron a mi lado, muchos a pesar de la distancia. Fueron días difíciles, pero me fortalecí, sabiéndome ecuánime, así como mi papá me describió siempre y continué trabajando. Si, trabajando pero desde entonces no hay día que no llore, que no lo eche de menos.

Pasaron los días, asimilando, entendiendo que la vida es así. Semanas después mi tía Josefina ingresó al hospital, pasó varias semanas internada, hasta que el 18 de mayo se fue... vivió 94 años, tuvo 11 hijos, una vida muy dura, pero la mejor actitud ante la vida.