lunes, 22 de junio de 2026

50 años, día 26, 27 y 28

 


Si, me pegó el Jet Lag a tal modo de no tener más que animo para dormir. El sábado fue día de compras y un poco de limpieza, lavar y doblar ropa y desempacar maletas. 

Ayer fue día del padre y pasó algo genial, fui a correr. A duras penas hice 3 kilómetros, Pero no quiero dejarlo, sea al ritmo que sea quiero seguir corriendo. Quiero verme mejor y estar mejor. 

Hoy me levanté y volví a trotar, Pero lo hice, fue menos distancia pues ayer entre caminar y correr completé 5 y hoy apenas fueron 3 entre caminar y trotar. También previamente hice un poco de ejercicio.

Voy a cuidar más mi alimentación, mi cuerpo y mi mente, lo necesito y merezco. Tal como aquella materia que llevé en la universidad, balance de materia y energía.

viernes, 19 de junio de 2026

50 años, día 25


Estamos en el aeropuerto de la CDMX, devastados después de casi 12 horas de vuelo, con ansias de llegar a Hermosillo, comer unos tacos, de estar en nuestra cama, abrazar a nuestras mascotas y dormir. Solo faltan 3 horas para estar en nuestro lugar.

Au revour, París!

jueves, 18 de junio de 2026

50 años, día 24





Hoy es el último día en París. Han sido unas hermosas vacaciones y no digo maravillosas porque no están mis hijos y nietos conmigo, ni han sido las mejores porque se que habrá más oportunidades de venir, y si no fuera así pues estás ya las disfruté. Gracias a la empresa donde trabajo, a la oportunidad que me dan cada día de hacer lo mejor posible. Gracias a Dios, porque lo que le he pedido, me ha otorgado siempre, gracias a mis hijas que han Sido mi apoyo cuidando de mi casa, mis plantas y mis mascotas las dos veces que he viajado hasta acá y gracias a Marco pues es mi fortaleza y sin el a mi lado no lo hubiera logrado.

Hoy salimos a disfrutar el último día, fuimos a ver La Merche dus enfants roux que no me causó nada de impresión, en mucho son sabores que no se nos antojaron y apenas estaban abriendo. Caminamos hasta una baguetteria con temática de Hello Kitty, que ganas de comprarme todo. Marco me invitó un latte y un pain du chocolat. Después fuimos hasta Notre Dame a seguir comprando como si el dinero lo pudiéramos imprimir nosotros 😂

Pasamos a pikolinos por unos zapatos, quisimos ir a Champs Elyssé y nos perdimos, nuestras mentes no daban para más, nos urgía un wc. Ya después con calma y los pies molidos llegamos y vimos una tienda oficial del Tour de Francia y a seguir echando más cuentas, ya después vemos... despues nos sentamos unos minutos bajo el Arco del Triunfo. 

Pasamos al café de París y nos regresamos en Uber al departamento que nos acogió está linda semana. Te voy a extrañar periodo vacacional, te voy a extrañar París, pero ya extraño mucho a mi cálido Hermosillo.

Mañana partimos a las 11 rumbo al aeropuerto y llegamos a Hermosillo en la madrugada. Dios nos siga bendiciendo, que tengamos muchos viajes más, juntos, siempre. Haré siempre lo mejor posible, papito 🕊️, como tú me enseñaste.

miércoles, 17 de junio de 2026

50 años, día 23


Estoy viviendo cosas que antes nunca hubiera imaginado. A veces siento que no las merezco. Siento culpas por haber intentado salir a flote en momentos donde me estaba ahogando.

Hoy fuimos a conocer Auvers Sur Oise, el hermoso pueblo dónde vivió Vincent Van Gogh. Ahí están señalados los paisajes donde se inspiró para muchas de sus obras. Fuimos al panteón donde está sepultado al lado de su hermano Theodore. 

Encontramos un restaurante a la orilla del río Oise, una sencilla caseta con sillas de descanso, mesas y un ambiente inigualable. Ideal para disfrutar y relajarse. Después fuimos por agua y souvenirs.

Regresamos muy cansados, cenamos pizza en un pequeño lugar cerca del departamento y caímos rendidos a dormir. Mañana es el último día completo aquí en París. 

Dios siga bendiciendo este viaje.

martes, 16 de junio de 2026

50 años, día 22


Hoy es el día 8 aquí en París. Fuimos a conocer el canal Saint Martin y nos llevamos una grata sorpresa, es un canal con compuertas, nos tocó ver un barco de turistas paseando, y como abrían las compuertas, algo que jamás había visto. Caminamos mucho nuevamente, fuimos hasta el panteón del Père- Lachaise a visitar las tumbas de Frederic Chopin y Jim Morrison. De regreso llegamos a comer a un pequeño restaurante de kebabs, pasamos por un pantalón y aproveché para comprarle un par de vestidos a Mary.

Llegamos muertos de cansancio al departamento, después fui sola a comprar cena y a una farmacia. Que divinas son las farmacias aquí, dan ganas de llevar de todo, pero falta dinero y más equipaje documentado jaja!

Ya falta poquito para regresar, ya extraño mucho a mi gente, mi entorno y a mis mascotas.

Dios siga bendiciendo este viaje.

lunes, 15 de junio de 2026

50 años, día 21


Este día tuvo un viaje en tour a Brugges, el cual inició partiendo del hotel hasta el centro para tomar un autobús. Íbamos un promedio de 30 personas. El trayecto fue de cuatro horas con un descanso para ir al baño y tomar alimentos.

Es impresionante lo hermoso que es ese pueblo, aunque solo conocimos la parte antigua, es suficiente. Dios quiera tengamos la oportunidad de regresar. Tomamos muchas fotos, comimos una deliciosa hamburguesa, papas fritas estilo Belga y Marco se tomó una deliciosa cerveza. Compramos souvenirs y degustamos el delicioso chocolate. Para finalizar disfrutamos de un riquísimo waffle con fresas y chocolate.

El regreso fue igual, cuatro horas con un descanso intermedio. Fuimos por nuestras maletas para irnos a un departamento que rentamos en Belleville. No es muy agradable por aquí, pero no encontré nada más con anticipación.

Espero podamos descansar y disfrutar estos tres días que nos quedan en París.

Dios siga bendiciendo este viaje.

domingo, 14 de junio de 2026

50 años, día 20


Tuvimos la oportunidad de ir a Montmartre, pasar por el barrio latino. Previamente fuimos hasta el cementerio de París y fue una experiencia linda, estuve frente a la tumba de grandes; Marie Slodowoska y Pierre Curie, Louis Braille, Victor Hugo y otros.

Marco y yo fuimos a comer a un lugar de hamburguesas llamado Quik. Ay como extraño la comida mexicana. 

Dios siga bendiciendo este viaje.

sábado, 13 de junio de 2026

50 años, día 19


Fue un día de compras, muy cansado. Hemos caminado muchísimo aquí en París. Fuimos a una comunidad llamada Villeneuve-la-Garenne buscando la tienda Primark que nos marcaba era la más cercana y era un centro comercial con cientos de tiendas, así que estuvimos viendo y compramos ropa y algunas otras cosas para los niños y obvio que para nosotros también.

Hoy bajaremos a buscar donde guardar las maletas pues mañana viajamos a Brujas y llegaremos a un hotel diferente. Dios siga bendiciendo este maravilloso viaje.

viernes, 12 de junio de 2026

50 años, día 18


Hoy amanecimos súper cansados, después de la emoción y el baile de anoche. Bajamos a desayunar y nos fuimos caminando del hotel al museo de Louvre. La empresa nos obsequió un par de entradas, fue una experiencia maravillosa.

Del Louvre regresamos en Uber al hotel por las maletas. Nos cambiamos de hotel y nos fuimos a un paseo en yate por el río Sena y de ahí, subimos a la torre Eiffel. Que experiencia tan maravillosa 

Dios nos siga bendiciendo.

jueves, 11 de junio de 2026

50 años día 17


Este día ha Sido maravilloso, fue la premiación de la empresa. En la mañana fuimos en autobús desde París hasta Chateau, nos recibieron de una forma super amable, nos dieron un recorrido y después de una caminata nos llevaron a un hermoso restaurante junto a un lago... De verdad que no estoy soñando 💗

Es una hermosa experiencia convivir con tantas personas de diversas nacionalidades, tratando de entendernos, y yo que con trabajo se algo de inglés. Ha Sido una bendición la tecnología.

La compañera de Kasajastan me ha regalado un anillo, es una persona muy bella. Dios, ¿qué quieres decirme con tanto que me das? Gracias. 💖

Al final nos regresaron al hotel y un par de horas después abordamos un autobús rumbo al río Sena, a bordo de un yate se dió la premiación. No puedo describir lo bello que se siente. Fui del último grupo premiado, hubo algunos compañeros que como yo ya tenían dos años siendo campeones.

Comimos, bailamos, disfrutamos... Me doy cuenta cuánto se necesita este liderazgo en México. Y bueno, estoy súper feliz y agradecida, me siento motivada para dar mucho más y por qué no... Regresar por otro premio 🏆 

miércoles, 10 de junio de 2026

50 años, día 16


Sin duda un hermoso día, convivir con gente de muchos países. Llegó el bus, fuimos a recorrer el centro de París, a comer, a un museo y de ahí a esperar la hora de la cena en un lugar muy particular. Subimos varios pisos, entre 6 y 7.

Llegamos y para rematar fuimos por una deliciosa crepa. Ahora estamos a punto de dormir. 

Mañana será maravilloso también.

martes, 9 de junio de 2026

50 años, días 14 y 15


Muy pesado un vuelo hasta París, es la segunda vez que lo vivo. Pero que satisfacción da después de pasar todo el proceso para salir del aeropuerto, entrar en sus calles y ver el verdor de su vegetación.

Salimos de Hermosillo ayer a las 9:15, cerca de las 13 hrs llegamos a CDMX, estuvimos en el aeropuerto hasta las 17:30 que llegó nuestro vuelo a París, llegamos a las 12:00. Tenemos un día sin dormir y aún así nos dió tiempo para ir de compras.

Mañana será un buen día 

domingo, 7 de junio de 2026

50 años, día 13


Hoy me desperté temprano, tengo el estómago y el corazón, llenos de emociones. Hice el check in de los vuelos a París. Ya tenemos las maletas listas para tomar un taxi al aeropuerto, solo hay que esperar unas horas para que eso suceda.

En nuestro itinerario están muchos lugares, si, algunos que tuvimos la oportunidad de visitar el año pasado, pero está ocasión será con más conciencia y pasión. Espero poder ahorrar lo suficiente para el siguiente año irnos a España, pues me he quedado con las ganas de volver y conocer Barcelona, Sevilla y sentir esa emoción de caminar por la gran vía, nuevamente.


Dios bendiga este viaje.

50 años, día 12


Este día fue de mucho trabajo. Ir a mi cita de manicura, no encontré cita en el podólogo pero la súper chica que me hizo la manicura me hizo un lindo pedicure con Gelish. 

Hice el aseo de la casa, solo falta el patio y la parte de enfrente. Ya medio acomodamos para que Melina tenga espacio de darle de comer a la Irene. También hay que ponerle garrafón de agua y su traste para las croquetas. 

Ya me probé mi cambio para la premiación, no es de mi agrado como se me vez pues estoy muy pasada de peso. Ya hice mi maleta.

Fuimos a visitar a mis suegros y mi linda suegra me regaló unos trapos para la cocina de color rosa, los amo.

Ya por fin reservamos una habitación en París, del día 15 al 19. Estoy nerviosa, estoy pensando en todo lo que si Dios quiere, tendré oportunidad de vivir en  París.

Que sea un viaje bendecido por Dios.

viernes, 5 de junio de 2026

50 años, día 11

 


Hoy es viernes, por fin

Tendré sábado y domingo para lavar, dejar la casa limpia y hacer maletas. Fui a comprar un cambio de ropa y unos zapatos para ir a la premiación a París. 

Tengo varios pendientes pero mañana me enfocaré en carroceria y pintura, tengo cita para mi manicure y buscaré el pedicure también. Me teñiré el cabello a medio día, iré a visitar a mis suegros y espero que el día me alcance para dejar todo listo.

Que Dios bendiga este viaje y que no haga mucho calor en Hermosillo, pues mi Irene se queda en el patio.

jueves, 4 de junio de 2026

50 años, día 10


 Hoy hubieron cosas que no debo tomar personal pero es difícil manejarlas así. Tengo en mente que, regresando de mi viaje voy a enfocarme en cosas que tengo pendientes, la más importante es la titulación. Y de ahí quizás buscar otra oportunidad laboral, esto será un parteaguas.

Por lo demás creo que todo está bien y así es perfecto. Le agradezco a Dios por tantas bendiciones, por estar siempre a mi lado.

Ya faltan 4 días para emprender el viaje a París 

miércoles, 3 de junio de 2026

50 años, día 9


Estoy emocionada, por fin me llegarán mis herramientas para el trabajo. ¿Cómo es posible que me pueda sentir tan en paz, feliz, relajada, conforme y emocionada por eso? Jajaja si el trabajo no es lo más importante. Pero son tantas horas metida aquí que lo pareciera.

Hoy compramos las dos esim para nuestro viaje a París. Me siento muy dichosa de volver, ya faltan 5 días. Mañana sacaré cita en hojalateria y pintura; manicure, pedicure y tinte. Trataré de mañana escaparme un rato para ir a comprar un buen traje para ir a mi premiación. Me dan muchos nervios, saber que estaré con personas de muchos países, otros idiomas, culturas. Creo que será una experiencia inolvidable. Dios así lo quiera.

Mañana será un buen día, en nombre de Dios.

Ahora me preocupa mucho Mariana, ya en su pubertad y con temas difíciles. Debo platicar con ella.

martes, 2 de junio de 2026

50 años, día 8


Hoy hace una semana que cumplí 50 años y la vida no suena tan diferente. Aunque si impacta ir envejeciendo, a veces siento que mi mente no tiene esa edad, siento que hay mucho por hacer, por dar, por aprender.

El día laboral ha estado relax, como aun sigo sin herramientas hago lo que puedo y lo que creo. Mientras me estoy mentalizando en que el próximo lunes saldré de vacaciones.

Hoy comí con mi amiga Gloria, me trajo dos obsequios de su viaje a Japón. Una grata compañía.

Me toca debatir con Marco sobre el itinerario de martes a jueves en París.


lunes, 1 de junio de 2026

50 años, día 7



A pesar de la desesperación de trabajar sin herramientas hoy salí de mejor ánimo. Quizás porque solo trabajaré esta semana y de ahí me iré a París y estoy emocionada por ir, más que otra cosa por el itinerario que estamos haciendo. 

Hoy compramos un viaje guiado a Brujas, Bélgica y optamos por no ir a Barcelona, la verdad están muy caros los vuelos y sumando los hospedajes, alimentos y compras, creo que lo dejaremos para después. Obvio me encantaría fuera pronto, así que ahorraré lo más posible para comprar vuelos en diciembre para quizás, si así Dios lo permite y podemos ahorrar, iríamos en septiembre del próximo año.

Estamos pensando en si ir a Disney París, mi amiga Gloria acaba de llegar de Japón y nos dice que es una super experiencia, así que ahí medio estoy convenciendo a Marco para ir. 

Hoy Mary me envió una foto de Osmar, se asoman los primeros vellitos de un futuro bigote... ay mi niño, si apenas y tiene seis años.Y bien, el día ha sido bueno. Lo finalicé yendo a hacer unas compras al super que frecuentaba mi papá y de remate, venía escuchando "Tu me acostumbraste" Con Omara Portuondo y Natalia Lafourcade... Ay papito, ¿por qué no me enseñaste, cómo se vive sin ti?

50 años, día 6

Ayer fue el día 6 de mis 50 años. Todo el día tuve flojera, no salimos, solo fuimos a comprar los garrafones de agua y eso muy a fuerza... Vinieron Melina y Ricardo a comer, estuvimos viendo televisión y organizando unas pocas cosas de nuestro viaje.

Quiero ir a Barcelona, también a Madrid, pero no creo que nos vaya a alcanzar el tiempo y el dinero. Por lo pronto ya tenemos un paseo en barco en el Sena, el museo de Louvre, también iremos a algunos lugares que hemos visto recomendados. Deseo que este viaje sea inolvidable.

Y pues se me pasó escribir ayer, precisamente por la flojera jaja

sábado, 30 de mayo de 2026

50 años, día 5


El día de hoy fue solo de limpieza. Me dice Marco que los días que no voy a trabajar me levanto temprano. Quizás es por la desmotivación que deja ulitmamente el trabajo. La limpieza de los sábados es una rutina compleja, estresante. Soy de esas personas que empieza haciendo una cosa y deambula por la casa intentando hacer todo de una vez.

Fuimos a comer a un restaurante de mi ciudad que acaban de abrir aquí en Hermosillo, tacos dorados, un agua de jamaica y para rematar un postre delicioso que me dejó el cuerpo pesado como si hubiera llegado a los 100 kilos. Debo empezar a cuidarme, es urgente.

Fuimos a comprar algunas cosas, hice comida para mañana y me puse a hacer mi itinerario de 7 días para nuestro viaje a París. Espero en Dios todo salga bien y que este, sea un viaje inolvidable.

viernes, 29 de mayo de 2026

50 años, día 4


El día ha sido algo tedioso, desmotivante. Es complejo estar trabajando sin herramientas y así tengo ya dos meses. Fuera de eso, que no es lo más importante en mi vida, todo marcha bien y le doy gracias a Dios.

No, el trabajo no es lo más importante, se le dedica mucho tiempo, porque así es, pero lo más importante soy yo y mis seres amados.

En la mañana me di cuenta que había olvidado el cumpleaños de mi abuelita Celia, nació un 28 de mayo de 1910. 

Y pues bien, me dispongo a relajarme y a dormir, espero mañana tener la paciencia y el tiempo para limpiar mi casa.

jueves, 28 de mayo de 2026

50 años, día 3

 


Hoy ha sido un día tal que terminé irritada. Hice un berrinche como si fuese una pequeñita y los lentes terminaron desechos y en la basura. 

A Melina la internaron un par de horas, ya está mejor pero tiene que ir a control con ginecólogo. Mary y los niños bien, gracias a Dios y Manuel al parecer está bien, hablé con el el día de mi cumpleaños.

miércoles, 27 de mayo de 2026

50 años, día 2


Hoy me desperté añorando aquel 27 de mayo de 1983, cada año sucede. Recordando y agradeciendo a mi mamá aquella vez que me festejó el cumpleaños en la escuela. El día pasó sin pena ni gloria, muchas horas laborales y poco disfrutar mi casa, un desequilibrio total, mucho desgaste emocional, una pésima dieta. Jamás he sido ordenada, soy pésima administradora, a veces me enojo conmigo, tantos años y no se ni por donde empezar a ser mejor en ese sentido.

Creo que las próximas vacaciones deben ser un parteaguas en mi vida y priorizarme, pues nada cae del cielo ni nada mágico va a suceder. Toda transformación lleva voluntad y eso es algo que debo poner en primer lugar.

Me enteré por la tarde de que Mary ha estado dolorida, ayer fue al servicio médico y no le han atendido bien, tuvo que guardar reposo todo el día. Marco me invitó a cenar, para rematar con los malos hábitos de dieta... pero estuvo lindo su gesto, lo agradezco. Nos sirvió salir para ver algunos detalles de las vacaciones, sin duda el es el mejor planeando.

Ahorita ya estamos en casa, cansados, a punto de dormir. ¿Qué hace falta para tener voluntad?

martes, 26 de mayo de 2026

50 años de edad

 


Y si, hoy cumplo 50 años. Rodeada de mucho amor, de paz, de nostalgia por lo que fue, por quienes ya no están, agradecida por lo vivido, por quienes estuvieron y por los que están. Me da ternura pensar que hace 50 años mi madre me tuvo entre sus brazos, que mi papá cargó por primera vez a su niña.

Hoy no trabajé, en la empresa donde laboro nos dan el día de cumpleaños, así que me levanté tarde de la cama. Adriana me llamó, nos pusimos de acuerdo y pasó por mi,platicamos un rato aquí en la casa, luego  me invitó a comer y de ahí nos fuimos a tomar un café. El tiempo no fue suficiente, el tiempo se fue volando, pero lo disfruté muchísimo y lo agradezco.

Mis primas, mis amigos y mucha gente querida me envió mensajes. Mis hijos me llamaron, mis hijas me regalaron flores y un libro que quería desde hace mucho tiempo. Marco, Melina y Ricardo se pusieron de acuerdo para invitarme a cenar, así que la pasamos juntos.

Doy gracias. Hoy inicia un año más, hoy es el primer día de mis 50 y puedo decir que soy feliz, estoy satisfecha de lo que he hecho hasta ahora, estoy segura que muchas cosas vienen y me llenan de emoción, la más importante hasta ahora es la llegada de Amelia. Hoy, si un deseo puedo pedir es vivir muchos años, pues a diferencia de hace 30, hoy creo que puedo seguir aprendiendo, puedo seguir siendo apoyo para muchos, lo deseo. Le he tomado tanto amor a la vida. No se si Dios tenga un día más, un año, 34, los que sean, pero cada día que el sol me mande su luz, es un regalo invaluable.


¡Feliz vida, Marielos!

lunes, 25 de mayo de 2026

49, siguieron las pérdidas y llegó un viaje


Mi cumpleaños 49, mañana ya un año de eso. Estuve rodeada de amor, recibiendo muchos mensajes bonitos. La compañía de Marco, Melina, Mary, Mariana, Osmar y mi amiga Gloria. Festejamos, pero era el primer cumpleaños sin mi papá. Dicen que el duelo es personal, y que lo más difícil son los primeros festejos sin la presencia del ser querido. Ya había pasado su cumpleaños, dolió mucho, sigue marcado en el calendario, al igual que el de mi madre. Y cada fecha importante siempre es recordada y venerada, seguimos festejando la vida, con muchas sillas vacías.

Y si, el 2025 ha sido el año más cruel, no conforme la muerte se había llevado a mi papá y a mi tía Josefina, también se llevó a mi tía Rosa. Mi tía a quien tanto quise y querré, la que siempre me llamó en mi cumpleaños, la que estuvo junto a mi madre cuando nací. Se fue un 22 de junio a los 83 años, tuvo solamente una hija, Rossy, fue su vida entera junto con sus nietas Francia y Grecia.

Pasando un poco todo este duelo, Marco y yo entendimos que debíamos hacer un itinerario o se nos iría el tiempo sin tener nada planificado, nos pasabamos tardes enteras viendo videos de viaje. En un par de semanas teníamos ya todo el viaje planeado y el 4 de septiembre, tomamos un vuelo directo hasta Madrid. Fue un viaje inolvidable, ayudó muchísimo a mitigar todo el dolor que llevaba dentro. Dando gracias a Dios por estar ahí. Pero de pronto renegaba, qué más daba si al volver no iban a estar.

Volviendo al viaje, tuvimos la oportunidad e estar en Madrid, Gerona, Figueres, Barcelona, Toledo y París. Una experiencia muy enriquecedora. Bien dicen que el que va a Europa no vuelve siendo el mismo. Y así es, nos quedó esa magia en los pensamientos, mil ganas de volver y me enfoqué en sacar adelante mi trabajo para ahorrar e irnos nuevamente.

Llegó la Navidad, se terminó el malvado 2025 e iniciamos un nuevo año, 2026 este año sería mi cumpleaños número 50. Recuerdo como me asombré cuando mi papá estaba por cumplir esa edad, se me hacían tantos años. Creo que he estado en días depresivos, así como seguramente le pasó a él. Llegar a los 50 años es un cubetazo de agua fría. Hace tan poco que yo jugaba, hace tan poco que me mojaba descalza bajo la lluvia, hace tan poco que mis hijos eran niños y ahora estám Mariana, Oliver y Osmar.

El 2026 me llegó con una buena noticia, Mary estaba embarazada. La verdad no lo tomé para bien, incluso fui muy dura, más que nada por el temor a que se equivocara nuevamente. Pude reflexionar y hablar con ella. Ahora habría que organizar una boda. A los días recibí otra noticia que me sorprendió, me había ganado nuevamente el primer lugar de ventas en mi trabajo.

El 09 de febrero mi Mary se casó con Luis Manuel. Le organizamos algo sencillo pero con mucho amor y ahora entendí que la vida me estaba devolviendo lo que me había quitado, llegó Luis con su familia y un nuevo bebé, en recompensa de todo lo que perdí, que aunque es la nueva familia de mi hija, me llena de felicidad lo bien que la han recibido, lo mucho que la quieren a ella y a los niños y con eso me doy por bien servida.

Los primeros de abril me mandaron un correo, el 11 de junio tengo que estar en París nuevamente para recibir un reconocimiento por el primer lugar, estaré con los número uno a nivel global y eso me llena de felicidad. Será mi regalo por mis 50 años.

Mary está esperando una niña, se llamará Amelia, Dios te bendiga mi niña, te esperamos con mucho amor y mucha ilusión. Hace un par de días fui a un concierto, el primero con mi hermano, algo que jamás hicimos en nuestra juventud, algo que la vida nos debía.

Y pues mañana viene Adriana, nos iremos a tomar un café para festejar. La vida sigue, no se cuantos años voy a vivir, pero por lo pronto ya se me antojó escribir los 50 después de los 50. Ya mañana cumplo 50 años y aunque la vanidad y la tristeza se hacen presentes, doy gracias a Dios por la vida, por lo bueno, por lo malo, por lo que fue y lo que será. No cambiaría nada de estos 50, porque me han hecho lo que soy y creo que no lo he hecho tan mal.


La mitad de la mitad

El vaso medio lleno o medio vacío...

A.R.G.

Cincuenta amaneceres, cincuenta motivos para festejar, 

18261 días de aprendizaje, con cosas buenas y malas, con un camino que no ha sido fácil de recorrer,

 donde además de mi madre, la vida me ha hecho renacer varias veces

Cincuenta años llenos de personas de las que he aprendido, 

cincuenta años de vida, vida que me ha dado la oportunidad de amar,

 de dar mucho de mi, de dar vida a la vida,

Cincuenta años para aprender que todo problema se resuelve,

 que hay que disfrutar todo, que vale la pena vivir intensamente 

y que no olvidarme de respirar. 

M.A.R.C.

domingo, 24 de mayo de 2026

48 años, una gran pérdida.


Cumpliendo los 48, enfocada en que la vida tenía que continuar, así, justo como estaba. Dedicada a dar lo mejor de mi, con mis nietos que han sido desde su llegada la mejor medicina, enfocada en trabajar, en entrar al gimnasio, cuidar un poco de mi salud. Había dejado de correr, desde entonces no he podido organizarme, darme el tiempo que merezco y tanto necesito para estar bien.

Hubo cambios en el trabajo, visualicé varias cosas dentro de esos cambios, pero aún así, daba todo de mi para hacer lo mejor. Marco y yo llegabamos todos los días cansados, sin ganas de hacer ejercicio, solo con ganas de descansar. Los sábados seguían siendo díficiles de vivir, sin ganas, renegaba de ello, porque dolía. Dolía mucho ir a Obregón, viendo en cada esquina los muchos recuerdos que tenía con mi papá, con mi mamá. Pasar por la casa que le quitaron a mi papá de la peor manera, problema que provocó en mucho su problema de salud.

Oliver inició la primaria, Osmar entró al jardín de niños y Mariana al último año de primaria. Seguíamos en la rutina y de pronto nos sorprendió diciembre. La Navidad la pasamos en casa, Manuel y Oliver vinieron a pasarla con nosotros. La pasamos bien y yo estuve muy feliz, pues desde hacía ya algunos años que Manuel no venía a la casa.

Llegó el 2025 y llegó con más debilidad de mi papá, en un par de semanas ya no se podía sostener, había pasado por un hérpes zóster y pronto lo diagnosticaron con neumonía. Había momentos de mejora, el temor de perderlo. Se puso más flaquito de lo que ya estaba y me encontraba en un dilema. Me debía presentar a una convención del trabajo. Estuve a punto de no ir, de decirles de la situación de mi padre, pero mis hijas y Marco me animaron. Me fui, pero dejé todos mis pensamientos en Hermosillo.

La convención tenía muchas actividades y traté de mantenerme en pie, pendiente de cualquier mensaje, dando gracias a Dios por las leves mejoras de mi papá. Inesperadamente me nombraron, me gané el primer lugar de ventas. Un viaje a París nos esperaba. Lo festejé, pero a la vez yo solo quería ver a mi papá bien, me temía lo peor. Regresé y lo único que quería era ir a verlo, lo encontré muy mal, sabía que el final se esperaba. Aun sabiéndolo, me aferraba, me quedaba Fe en que eso podía tener un revés. 

Yo soy incrédula, como Santo Tomás, hasta no ver, no creer. Pero ese día en la mañana su voz sonó dentro de mi; "Hoy es día de la Candelaria", entendí que había llegado el momento. . Adriana, Marco, mis hijas, Rossy, Machita y Luis Antonio, mi primo Jorge. Estuvimos en sus últimos minutos. Llegó el sacerdote a darle sus servicios, levantó la mano y cerró sus ojos. Dios se lo llevó y ha sido lo que más me ha dolido en la vida. Me quedé en la orfandad a mis 48 años, caí en el abismo de la soledad, nadie nunca jamás haría una oración por mi con tanto amor, con tantos buenos deseos, ya jamás me daría su bendición, no volvería a tener un beso suyo, una caricia. Había perdido al hombre más importante de mi vida. Se fué los últimos minutos del 02 de febrero, el día de la Candelaria a sus casi 85 años. 

Le hicimos una misa, fui abrazada y muy confortada por mi familia, amigos y los compañeros del trabajo que estuvieron a mi lado, muchos a pesar de la distancia. Fueron días difíciles, pero me fortalecí, sabiéndome ecuánime, así como mi papá me describió siempre y continué trabajando. Si, trabajando pero desde entonces no hay día que no llore, que no lo eche de menos.

Pasaron los días, asimilando, entendiendo que la vida es así. Semanas después mi tía Josefina ingresó al hospital, pasó varias semanas internada, hasta que el 18 de mayo se fue... vivió 94 años, tuvo 11 hijos, una vida muy dura, pero la mejor actitud ante la vida.

sábado, 23 de mayo de 2026

47


Uno de los fines de semana que mi papá se quedaba en casa, se despertó asustado, gritándole a Marco. Fuimos a atenderlo y me dí cuenta que mi papá se desorientaba, lo ví tan mal, no sabía donde estaba. Pasaban muchas cosas en torno a el, a nosotros. Había pensado en dejar de trabajar para cuidarlo, a la vez sentía mucha tristeza, por fin me sentía segura en un trabajo. Tomé una de las decisiones más difíciles de mi vida. Me sigo juzgando, pero decidí dejar a mi papá de planta en el asilo. Yo tenía que continuar con mi vida y el necesitaba los cuidados que yo no podía darle.

Me enfoqué en trabajar y trabajar, a visitar a mi papá los fines de semana, a sentir angustia al llegar a verlo e irme con el alma dolida. Había veces que el entendía y otras que no, era una opresión en el pecho que aún me dificulta respirar. Los domingos recibir la visita de Mary. El verano de 2023 nos fuimos Marco y yo con nuestra amiga Bety de la CDMX a recorrer Michoacán.

El tiempo transcurría, viajando a Obregón, viendo a Oliver y a Manuel, enfocada en dar lo mejor de mi en el trabajo, siendo puntual, honesta, así como me enseñaron mis padres. Me iba bien, había hecho mejoras en la casa. Mariana y Osmar cada vez más grandes, disfrutandolos los fines de semana. Ese año, Oliver entró al jardín de niños.

La Navidad la pasamos en casa, sin mi papá, la demencia lo volvió agresivo, tomó un miedo y un odio hacia Marco que me dolía mucho, a el también. Ya era imposible tenerlo en casa. Inició el 2024 y mi papá me manifestaba no sentirse bien, el lugar no era lo mejor, pero era lo que había, lo que se podía pagar, el único que se ajustaba a nuestras necesidades y donde lo aceptaban. Porque a los adultos mayores no los reciben si no están funcionales en ninguna institución. Algo que yo no encuentro lógica, pero así es, tristemente, así es. Me puse a buscar en todas partes algun lugar donde poderlo llevar, en todas, la respuesta era no y aunque encontramos un lugar donde si lo aceptaban, era lejos y la única condición era que no fuera agresivo, así que me puse a reunir todo lo necesario para su ingreso.

En febrero del trabajo nos llevaron a Cuba, a la hermosa y paradisiaca isla. Una bella experiencia, conocí Varadero, conocí la Habana... si, muy bonito viaje de trabajo, pero duele la pobreza, duele el olvido, duele ver a la vieja Habana, sin embargo deseo volver algún día.

Las semanas pasaron y un 10 de mayo aprovechando que me habían dado el día en el trabajo, me propuse llevar a mi papá a hacerse estudios para reunir todos los documentos para el ingreso de mi papá al asilo nuevo. Sin embargo, su demencia, su confusión lo pusieron muy agresivo y optamos por no continuar con el trámite y tuvo que continuar donde estaba, no quedaba más.


viernes, 22 de mayo de 2026

46


Cuando cumplí 46 mis hijas me festejaron en casa, me trajeron flores y pastel, Adriana me envió flores. A unos días de cumplir 46, un 31 de mayo de 2022 me llamaron de la última vacante para la que me postulé. Había sido seleccionada, no lo podía creer. Justo había pedido vacaciones en el empleo actual y pensé que mientras no hubiera nada firmado, no tenía que decir ni explicar nada. Mi ingreso sería el 13 de junio, así que una vez firmado todo notifiqué a la empresa anterior. Ahora todo mi enfoque en conocer, aprender y hacer todo lo mejor que se pudiera, era la oportunidad que le estaba pidiendo a Dios.

Al inicio fue difícil, pues todo era nuevo para mi, luego dejar a mi papá en la guardería, ir por el y todos los roles; ama de casa, esposa, hija, madre, abuela y ahora un trabajo de mucha inversión de tiempo, era una locura. Los fines de semana eran pasarla en casa, nos seguíamos cuidando, seguía la pandemia. Veíamos películas, cocinábamos, salíamos un poco más, tratando de sobrellevar la vida, con la demencia de mi papá, con mi climaterio, con los trabajos tan exigentes de tiempo. Seguíamos yendo a correr, recibíamos visitas, hacíamos lo más que podíamos para estar bien.

Me encantaba el trabajo, pues me estaba yendo bien y me daba la oportunidad de mes tras mes ver a Manuel y a Oliver, que cada vez me sorprendía como estaba creciendo y a la vez padeciendo la mala relación de sus papás, los problemas personales y de pareja, Ese año Adriana me invitó a un concierto de nuestro grupo de la infancia, Flans. La pasamos de lo mejor.

Llegó la Navidad y Adriana vino a pasarla con nosotros, esa Navidad mi papá la pasó muy contento, cantó, bebió, tenía ganas de darle algo bonito, creo que lo cumplí. 

El 2023 llegó y empezamos a socializar más. Los reportes de la pandemia indicaban que las vacunas estaban cumpliendo su efecto, la tasa de mortalidad bajó considerablemente. En mi primer viaje a Obregón, recibimos la visita de Bety, mi amiga de la Ciudad de México, también en ese viaje tuve la oportunidad de ver a mi amiga Carolina, una amiga del bachillerato que no veía desde hacía 20 años.

En febrero fui del trabajo a Cancún, nunca había ido a ese hermoso paraíso, viví experiencias únicas, me tocó asistir a una función del Cirque du Soleil, algo maravilloso. Convivir con mis compañeros, hacer amistad con algunos. Realmente nunca me había sentido que encajaba tan bien como en ese empleo.

De pronto salíamos en familia, de pronto paseábamos a mi papá, de pronto un día la vida se puso tan pesada que decidímos que se quedara de planta, ya no sería guardería, se quedó de lunes a viernes. Me dolía mucho verlo mermarse, pero yo también necesitaba seguir trabajando y hacerme cargo de mi, porque ver a los papás envejecer y estar enfermos es un duelo y duele y te enfermas y no vuelves a ser la misma persona.

Me había enterado que mi tía Josefina estaba viviendo con mi prima Machita, y que para ella era difícil, entonces le llamé, quería decirle que aquí estaba yo, con el mismo tema, viviendo una situación igual de triste y lamentable, la pude confortar pero escuché algo en lo que pude reflejarme. Sacó todos los traumas de su infancia, algo que ella no había repetido, pues mi prima tiene una familia muy bonita, un matrimonio ejemplar. Me di cuenta que, ella a sus casi 65 no solo tenía una situación parecida a la mía, sino mucho dolor de la infancia y pensé que no quería estar asi a su edad, así que busqué ayuda.

Inicié una terapia, la primera vez fue llorar y conforme avanzaba comprendí que todo lo vivido me iba a acompañar toda la vida, pero que era mi responsabilidad aceptar, comprender y continuar. Que podía darme lo que me había faltado, aprendí a admirarme, a ver todo lo que había hecho sola, a pesar de tanto dolor, de tantas humillaciones, de tantas personas que se han burlado de mi, de quienes decían que yo no podía hacer nada, de que muchas de esas palabras venían de personas importantes para mi, no debía tomarme nada personal.




jueves, 21 de mayo de 2026

45


La llegada de mis hijas no fue la compañía esperada, y para ellas no fue el mejor recibimiento. La situación de mi papá y mi climaterio, el poco espacio y la situación de Mary, que llegó deprimida y mis nietos en una situación difícil, después de vivir violencia y la más vil de las bajezas y Melina buscando empleo.

No quería pedirles ayuda, no me parecía justo que en su situación les cargara la mano con mi papá.

Seguía sin ir a la oficina, sin viajar a ver a mi nieto, la casa era un caos, la casa me estaba volviendo loca o quizás era yo quien volvía loco a todo mundo. No concebía lo que estaba pasando con mi papá ya teníamos más de un año encerrados y el se volvía cada vez más necio, más dependiente, más vulnerable. 

La situación en el trabajo se empezó a complicar, eran ventas y no había que vender. Se escuchaban rumores de un cierre, de deudas que no pagaban a proveedores y en las tardes no hacia nada más que deprimirme y echarme a llorar porque nunca tuve la oportunidad de trabajar en lo que estudie, porque con la pandemia no podía hacer nada, porque ya tenía 45 años y sentía en ese momento que no había más oportunidades. Lloraba y le pedía a Dios una oportunidad, alguien que creyera en mi, porque yo siempre he creído en mi, porque yo se quien soy y valgo la pena.

Mis hijas no aguantaron y se fueron a rentar una casa, aunque fue lo mejor por la situación y el espacio, me dolió mucho haberles fallado. No fui una buena mamá al no recibirlas como se merecen. En esas fechas nos pidieron empezar a ir a la oficina gradualmente.

Empecé a dejar a mi papá en las tardes en un asilo que funcionaba como guardería para adultos, nos servía de apoyo para que no se quedara solo mientras salíamos a trabajar.

Llegó otra Navidad, otro fin de año, estuvimos juntos y eso fue lo importante.

Inició el 2022, todo empeoraba con mi papá. En el trabajo nos autorizaron viajar y ya podía ver a Manuel y a Oliver. La situación iba de mal en peor, menos ventas, menos que hacer y más depresión. Empecé a buscar otro empleo, empezaron las entrevistas y los ya conocidos, "en caso de ser seleccionada, nos estaremos comunicando" No se cuantas solicitudes envié, hasta me atreví a buscar en el área de alimentos, a ver si ahora tenía suerte con eso... La última entrevista la tuve un 18 de mayo, un día que llevé a mi papá al médico. Tenía 30 minutos para llegar a casa, arreglarme, dejar tranquilo a mi papá y conectarme. Todo fue en tiempo. El resultado había sido el mismo, al menos eso creía.

miércoles, 20 de mayo de 2026

44


En todo el mundo la situación era complicada, muchas muertes cobraba la pandemia  por COVID-19, los científicos trabajaban a marchas forzadas para encontrar una solución, se necesitaba de algún fármaco contra ese virus, alguna vacuna. Los hospitales parecían zonas de guerra, no había camas suficientes, los hospitales públicos y privados estaban rebasados. Un virus que no hacía distinción de absolutamente nada. Todos los días se presentaban los casos nuevos y el número de muertes. Seguíamos en casa, cuidandonos, poniendo el mayor de los esmeros en no contagiarnos, teníamos miedo de que mi papá enfermara. Creo que estaba entendiendo que mi papá ya era una persona vulnerable, un adulto mayor de 80 años.

Seguía corriendo, pero hasta para eso había restricciones en la calle, todo el mundo debía estar en casa, nos teníamos que esconder para sumar los kilómetros que me había prometido iniciando el año.

La tarde del 08 de agosto de ese año llegó Fito, mi gato. Curiosamente tenía ya un tiempo queriendo un gato y esa madrugada soñé que tenía un gatito conmigo. En la mañana, limpiando la casa escuché el maullido de un gatito, no lo encontraba. Estaba en el callejón, maltratado. Lo metí a la casa y encontró un hogar, desde entonces ha sido un compañero, amado y muy mimado. La Irene tardó mucho en aceptarlo, pero cedió, aunque ha sido una relación compleja, se sabe uno del lugar que tiene en la casa el otro. Ellos fueron un alivio al encierro, mi consuelo en la nula comprensión de lo que le pasaba a mi papá, de mi climaterio, de mi soledad. 

El 23 de julio se fue el abuelo de mis hijos, víctima de COVID-19. Descanse en Santa Paz.

Marco regresó a trabajar y yo no tenía para cuando. El trabajo que tenía era estar un par de horas en la computadora, algunas llamadas, estar al pendiente del teléfono todo el día. A pesar de eso me estaba yendo bien. Solo era el tedio de no hacer mucho. Cuando inicié en ese empleo, era la primera vez después de mucho tiempo que no tenía trabajo en campo, era más de oficina,  hasta llegué a pensar que  ahí me iba a jubilar.

Mis hijas, Mariana y Osmar, vinieron antes de Navidad. El preciso día de Nochebuena la pasamos solos, con mi cuñada Adriana y mi papá que cada día dormía más y cada noche dormía menos.Terminó el 2020, la incertidumbre de cuando iba a terminar todo. Cada vez más muertes, cada vez más miedo. Pude cumplir mi meta y corrí un total de 2021 kilómetros.

Inició el 2021, las actividades poco a poco se normalizaban, pero con las muchas precauciones que la pandemia requería. Los casos junto con el miedo se incrementaban. Afortunadamente la tan esperada vacuna, el primero en recibirla fue mi papá, el más vulnerable. Dí gracias a Dios por tenerlo conmigo, por que ya tenía esa protección, porque con eso el tenía más seguridad y yo me sentía más tranquila.

Al poco tiempo llegó Melina a vivir con nosotros, llegó buscando nuevas y mejores oportunidades, su compañía era un alivio para nosotros, sin embargo su abuelo empeoraba, no entendíamos bien que sucedía.

Un par de meses después llegó Mary, llegó con su carro lleno de cosas, llegó inesperadamente, llegó huyendo, llegó a casa.

martes, 19 de mayo de 2026

43

 


Después de mi cumpleaños 43 decidí renunciar al trabajo. La chica que me había contratado ya no estaba y realmente yo me sentía cansada de remar contra corriente, gente sin valores ni escrúpulos haciendo como que trabajaban sin hacerlo, debut y despedida en eso de traer gente a mi cargo, no es para mi. Encontré un empleo mejor, era regresar a la industria farmacéutica y me gustó la idea. Era un buen sueldo y aunque no había buenas prestaciones, era lo que había de momento.

Pero ese empleo duró un suspiro, solo cuatro meses. Me enfoqué en buscar otra oportunidad y se dió, también en la industria farmacéutica, también con viaje a Ciudad Obregón, también podía ver a mis hijos y nietos y eso era fabuloso.

El 17 de noviembre nació Osmar, mi tercer nieto, un niño hermoso al que no pude conocer hasta 3 semanas después, pues nació muy prematuro y estuvo en cuidados intensivos todo ese tiempo. A mi hija le tocó ir todos los días a verlo. Sabía exactamente por lo que estaba pasando, solo estuve con ella el día después de la cesárea. Confiaba en que el progenitor de Osmar, al ser médico, cuidaría de ellos, pero no fue así. Había cosas, situaciones que a Marco y a mi, nos parecían raras, fuera de lugar, sin embargo me callé por no ser imprudente, por no meterme en una familia que no era la mía, aunque fuera mi hija debía tener respeto.

Mi hija estaba viviendo un infierno y yo no lo sabía. Vergüenza, miedo, no se que la orilló a callar tanto y no pedirme ayuda. No fue a pasar la Navidad, ni el Año Nuevo y yo pensaba que quizás todo estaba bien, tal como ella me lo decía. Tenía que confiar.

Llegó el 2020 y me prometí correr 2020 kilómetros, a veces hacía 3, otros días eran de 6, 8 y los fines de semana hacíamos 10 o 12.

A inicios de año encontré una nueva oportunidad. Inicié un nuevo proceso de selección, ahora tendría un puesto de supervisión, si, nuevamente con personal, pero eran solo dos personas y tenía mejor pinta. Algo estaba pasando a nivel mundial. Una nueva enfermedad, un virus ampliamente contagioso se propagaba. Entre a trabajar en esa empresa justo el día que anunciaron el primer caso de COVID-19 en México.

Al inicio había incertidumbre, después restricciones, había que lavarse las manos constantemente, usar gel antibacterial, cubrebocas. Marco tuvo que irse fuera a trabajar, casi un mes, se había ido a Nuevo León a cerrar una de las sucursales del negocio donde trabajaba, me quedé sola con mi papá. No hacíamos mucho, ver televisión, lo ponía a hacer ejercicio, se nos hacían largos los días, eramos solo dos, en silencio, angustiados, sin poder salir, sin poder seguir la rutina a la que estábamos acostumbrados y eso le afectó mucho a mi papá.

Cuando Marco regresó nos sentimos aliviados, más seguros. Seguíamos encerrados, así mi papá cumplió sus 80 años. A las semanas a Marco lo mandaron también a casa, teníamos miedo de que mi papá se contagiara y nos tuvimos que poner estrictos con nuestras salidas, con lo que entraba a la casa. Fue una época sumamente dificil para todo el mundo.


lunes, 18 de mayo de 2026

42


Los 42 llegaron con señales que no vi en su momento. Cuando no se cuenta con una red de apoyo suficiente, cuando no tenemos con quien platicar sobre los problemas, estos se hacen invisibles ante nuestros ojos. Estaba entrando en el climaterio y a la par mi papá tenía pérdidas de lucidéz, un miedo terrible a padecer alzheimer al igual que sus hermanos y sus padres. Yo cada vez me volvía más intolerante y el cada vez más tímido. Asociaba todo eso a una normalidad, pero no era así. Las cosas estaban cambiando, la vida estaba cambiando.

Con Marco todo era bonito, teníamos poco más de un año de casados. nos gustaba salir los fines de semana a conocer lugares nuevos para los dos, de pronto nos llevábamos a mi papá, sobretodo cuando venía Mary con Mariana. Me gustaba llevarlo a comer, a pasear, pero no me daba cuenta lo mucho que extrañaba su ciudad, a sus amigos, nunca me lo dijo. Es duro darme cuenta de que mi papá envejeció ante mis ojos y aunque me di cuenta, no lo asimilé. Es duro recordar como se preocupaba por el tema de su casa, la cual no le pagaban, vivía esperanzado de que pronto y le pidió apoyo a un abogado que le prometió ayudarlo.

A final del verano apareció alguien y mi hija me aseguró estar enamorada. Nunca creí en ese amor, me parecía un juego hábil de seducción y se lo dije, sin embargo cedí, porque me refirió que siempre tenía objeciones, así había sido con el papá de Mariana. Quise convencerme de que esta vez era diferente, ya era mayor de edad, ya no dependía de mi, solo me quedaba aconsejarla y estar al pendiente de ella, solo le pedía a Dios que fuera feliz.

Ese año Melina terminó su universidad, me llenó de orgullo, saber que mi niña había podído con tantas cosas al mismo tiempo y concluyó su carrera universitaria.

La Navidad la pasamos en casa, vino Adriana con su familia, Mary con Mariana y ese hombre que vestia una piel de oveja. La pasamos bien, pero algo no me terminaba de convencer. Dejé pasar mis sentimientos por la felicidad de mi niña. El 28 de diciembre adopté a Irene, mi perra, quien ha sido una buena compañera desde entonces. Cabía en una caja de zapatos, nunca pensé que crecería tanto. Así, terminó el 2018 y nos quedamos solos en casa, en calma. 

Continué viajando, viendo a mis nietos, a mis hijos cada mes, eso me agradaba, me sentía plena de verlos a todos aunque fuera así, cada mes. Un 10 de mayo llegó Mary, a pasar el día de las madres conmigo y a enterarme que sería abuela por tercera vez. Nunca imaginabamos lo duro de esta maternidad, todo lo que pasaría en adelante.


domingo, 17 de mayo de 2026

41, abuela por segunda vez


Y tal cual me lo dijo Marco, yo podía. En un corto tiempo hice lo que durante muchos años había creído que no podía. Todo iba bien, pero a veces somos personas que no sabemos emprender, no conocemos más allá de trabajar para alguien, depender de un salario. A pocas semanas de haber cumplido los 41 años de edad me quedé sin empleo. Trabajar para un laboratorio farmacéutico te da la experiencia necesaria para trabajar en otro laboratorio y yo me sentí la más inútil. 

¿Qué se puede hacer con 41 años y sin absolutamente nada de experiencia? Busqué desesperada por un empleo similar, muchas entrevistas y en todas la misma respuesta "En caso de ser seleccionada, te contactaremos" Llegó una oportunidad y tuve que desecharla por la excesiva carga de viajes y lo mal que me quedaron en uno de ellos con los viáticos.

Dentro de todo lo pesado de esta época, Manuel me informó que su novia Samara estaba embarazada, pronto tendría la noticia de que sería un niño.

Los días se hacían largos y el dinero cada vez menos. Entré en una depresión horrible, pensando que ya tenía 41 años y que nadie me daría una oportunidad, como siempre, los hijos, el nivel educativo, por ser mujer, porque no tienes experiencia en nada. Navegaba por horas en internet sin la mayor suerte, como siempre buscan gente joven con mucha experiencia y con todas las características que no tienes.

Y así se fue el 2017, de una forma amarga, sin empleo y con poco dinero, casi dependiendo del salario de Marco, casi siendo un ente deprimido, me enojaba con mi papá porque no tenía siquiera la intención de apoyar un poco, su poco ingreso lo gastaba en cosas inecesarias y yo sin poder generar un peso más. Dejé que pasaran las fechas para poder postularme a nuevas vacantes. 

El 15 de enero de 2018 nació Oliver Manuel, mi segundo nieto. Nació cachetón, grande, hermoso, con los ojitos rasgados. Me tocó cambiarle el primer pañal, no pude quedarme, no había dinero para pagar un hotel, no había siquiera para poder comprarle más cosas al niño como me hubiera gustado. 

Contacté con la universidad, estaba lista para terminar las tres materias que tenía pendiente, así fue. Ahora ya tenía el título de egresada. Busqué titularme pero me rechazaron el proceso por que mi certificado de bachillerato no tenía validez. Mientras inicié el trámite para validarlo, hice muchos cursos para hacer horas que sirvieran para la titulación.

Quise emprender algo y justo cuando estaba en eso, quedé en un trabajo. A Dios gracias ya iba a tener un ingreso, a Dios gracias que me quedé. La capacitación sería en Michoacán y hasta allá me fui, los primeros días de mayo, me tocó recibir unas rosas de parte de mi Mary por el día de las madres, como siempre tan detallista conmigo. 

Me sentía tan dichosa, había valido la espera, el puesto era con gente a mi cargo, un buen sueldo y mucho tiempo para mi. Y lo mejor de todo, la oportunidad de viajar a Obregón cada mes para ver a mis nietos.

sábado, 16 de mayo de 2026

Llegué a los 40


 Llegué a los 40, por fin tenía un carro. La empresa me  había enviado la factura, la cual fui pagando vía nómina durante tres años. Ya había comprado mis muebles, materialmente y en mis posibilidades no me hacía falta nada. Los días después del trabajo eran ir a correr, los fines de semana a levantarnos temprano, correr, pasear, ver cosas que ya conocía pero me parecían nuevas a lado de Marco. 

Marco me dió un anillo de compromiso, en el momento menos esperado y menos adecuado, pero ha sido el único que tuvo el interés y el único que quiso casarse conmigo. A los meses encontré una casa, la cual hasta hoy ha sido nuestro hogar. No he olvidado que Marco me tomó de los hombros y me dijo: "Nena, ¿te das cuenta que si puedes, que has podido sola?, tu no necesitas a nadie, ni siquiera a mi". Marco hizo que creyera y confiara en mi. 

Como yo ya tenía mi casa, hice lo que tenía pendiente, llevarme a mi papá a vivir con nosotros, le ofrecí una recámara, un espacio en la casa. Llegó la primer Navidad y la pasamos juntos, vinieron mis hijas y mi nieta, pasamos un bonito momento, inolvidable.

Se había quedado atrás mucho de lo vivido, malas experiencias que no vale recordar ni escribir, solo se que poco a poco fui regresando a esa etapa donde simplemente brillaba y ahora me acompañaba el hombre indicado.

Un 16 de marzo nos casamos. Los testigos fueron mis tíos César y Alejandra, mis suegros. Mi papá, Mary y Mariana estuvieron presentes. Fue algo muy sencillo, Mary y Janet la hija de Marco nos regalaron un pastel. Retrocedo casi 10 años y se que a pesar de que no ha sido fácil si ha sido una etapa muy feliz.

Con Marco mis 40 se convirtieron en cosas nuevas, en paseos hermosos, en una bella experiencia de vida, en un simple renacer.

viernes, 15 de mayo de 2026

39, la vida me sorprendió


En mi cumpleaños 39 llevaba 15 días yendo a caminar, era mi momento de reflexión, de estar conmigo, sin embargo no lo conseguía, solo le daba vueltas a lo mismo; los problemas que tenía con el novio, cosas que no vislumbraba y sucedían y  me estaban volviendo loca. También me preocupaba mi peso, había puesto como meta llegar al 11 de agosto y si en tres meses no veía cambio, haría otra cosa.

A las semanas de haber empezado, mientras recorría el circuito, se acercaba corriendo un hombre a gran velocidad, reflejaba mucho cansancio pero también compromiso con esa actividad. Se me ocurrió levantarle la mano en señal de motivación por su esfuerzo y me devolvió el saludo. Cuando terminé mi recorrido estaba ahí y se presentó conmigo, me preguntó si yo no corría y le di los mil y un pretextos y simplemente me dijo como iniciar. Yo no se que habrá sido, pero cuando lo vi corriendo sentí algo, un algo inexplicable, como si lo reconociera de alguna otra vida, es la única forma que tengo de explicar esa sensación. Nos despedimos, me dijo que el iba casi todos los días.

Al día siguiente al bajarme del carro, lista para mi caminata, lo vi. Estaba con dos muchachas, algunos veintitantos y sentí ¿celos? Me sorprendí tanto de ese sentimiento, en verdad que me impactó en ese momento mi reacción. ¿Quién era yo para enojarme por una situación así por alguien que ni siquiera conocía? Nos saludamos de lejos. Al día siguiente trotó todo el circuito a mi lado, y así se fueron los días, caminando, platicando, conociendonos.

Me sorprendía pensando en el y en uno de mis viajes a Obregón, simplemente me di cuenta que me gustaba. No era un hombre atractivo, incluso algunos años mayor que yo. Pero me gustaba. Fue presentandome a sus amigos, con los que corría y pronto me sentí incluída en ese grupo, sentí algo que a mis 39 años nunca había sentido, algo que ni el progenitor ni el novio me habían hecho sentir.

Una tarde, platicando con la cuñada del novio me dijo que ella no entendía como yo aguantaba la situación, que veía como el no me daba mi lugar y entendí que con Marco yo tenía un lugar y me fui sintiendo más cómoda con el, el único problema es que el tenía una pareja y ella era más joven que yo, más atlética y practicaba de buena forma con el. Yo convivía con ella y mi novio convivía con el, yo reprimía mis sentimientos, pues no había manera de otra cosa más.

La mañana de un fin de semana me había quedado sola y se me ocurrió marcarle al novio, pensaba proponerle salir, el teléfono sonó en otra habitación y teniendo el teléfono en la mano, obviamente revisé sus conversaciones. Me sentí tan humillada, tan asqueada, lo que había encontrado era motivo suficiente para echarme a llorar. Tenía conversaciones con una exalumna, pidiéndole que se mastrubaran juntos, había fotos de ella. De pronto el sentimiento se frenó en seco, me di cuenta que yo ya no lo quería como hombre.

Cuando regresó, lo enfrenté, lo negó, lo aceptó, me pidió perdón y ya nada fue igual. A pesar de todo eso quise luchar, el qué dirán, el no saber que hacer, el haber bautizado a mi sobrina juntos  unos meses atrás, el haberle creído que yo no era suficiente para poder vivir sola, comprarme una casa, todo me acobardaba para tomar la decisión de irme.

Inició el 2016 y mi vida continuaba igual, no encontraba como dar el primer paso. Pero mis días se llenaban con ver a Marco y pronto lo empecé a invitar a comer, se fue haciendo algo de un par de días a la semana a todos los días, a los fines de semana y uno de esos días sin más nos besamos. Pareciera yo era una adolescente, me sentí mal, me sentí infiel, me sentí enamorada, me sentí acorralada porque yo vivía con otra persona. Inevitablemente no nos soltamos más, inevitablemente una noche me fui a meter a su cama.

Al día siguiente saqué todas mis cosas de la casa del novio, mi hermano me ofreció irme a su casa. Inicié un noviazgo muy bonito con Marco y a los meses nos fuimos a vivir juntos. Mary vino a verme y a conocerlo, cuando Mariana lo vió lo tomó de la mano y lo llevó a jugar con el, ella también eligió a su abuelo. Después Melina y mi papá lo conocieron, luego Manuel. Con Marco cerré mis treintas e inicié una hermosa etapa de mi vida.

jueves, 14 de mayo de 2026

38


Mi cumpleaños 38 llegó con las primeras gracias de mi nieta, de mi hermosa Mariana. Me encantaba viajar cada 15 días a Obregón y poder verla, parecía una eternidad pero ahora siento que veía a mi familia seguido. Qué recuerdos tan bellos nomás de saber que existieron, nomás de saber que había personas que ya no están.

En esas fechas tuve la oportunidad de hacer un viaje sola, fui a reunirme con esos hermosos amigos que había conocido años atrás por medio de blogs. Amigos a los que aún conservo y tienen un lugar muy especial en mi corazón. Misteriosamente me di cuenta que algunas molestias que tenía habían desaparecido en ese viaje, entonces entendí que me estaba haciendo daño seguir con ese novio, con esa vida.

¿Por qué mierda razón las personas buenas damos tantas oportunidades? ¿Por qué nos aferramos a empezar de cero revolcados en el mismo lodo? Y lo peor es que no es que nos pidan una nueva oportunidad, simplemente la damos. Quizás confiemos tanto en el amor, quizás caemos en un círculo visioso, nos creamos Santos o simplemente somos tontos, pendejos o como se dice hoy, migajeros.

Le dí esa nueva oportunidad a mi relación, realmente no se en qué estaba pensando y aunque no funcionaba yo me centraba en que todo estaba bien y si me preguntaban yo aseguraba una felicidad inventada. Seguía enfocada en trabajar, seguía desayunando, comiendo y hasta cenando en la calle, prefería eso a llegar a su casa a lavar las docenas de platos y ollas sucias.

Un día de la nada el novio me propuso adoptar un niño, quizás el creyó que eso nos ayudaría a fortalecer la relación, a mi me pareció una tontería, ¿Cómo, un niño? Si tanto el como yo ya eramos abuelos, era ridículo, pero por mi terquedad de estar bien con el y mi inventado mundo color rosa, pensé que igual no era tan mala idea.

En esas fechas Mary decidió separarse del papá de Mariana e hizo bien, un muchacho sin aspiraciones, sin sentido del deber. Se fué a pasar Navidad con nosotros y se regresó a pasar el año Nuevo a Obregón. En esos días mi Mariana dió sus primeros pasos.

Las cosas siguieron mal, la que estaba mal era yo, tan llena de defectos, tan capaz de tan poco, tan tonta, tan imprudente. Me la creí. En solo 4 años destruyó lo que había forjado en un corto tiempo a raíz de la separación del progenitor. Aquella chica que brillaba, simplemente se apagó, me trató tan mal que hubo veces que extrañaba los golpes y maltratos del progenitor. Me cansé de remar sola y un 11 de mayo, extrañando a mi Mary decidí que era momento de hacer algo por mi, algo que me ayudara a no estar pensando tanto, así que aproveche que necesitaba bajar de peso y decidí empezar a caminar. Sin imaginarme que mi vida estaba a punto de cambiar.

miércoles, 13 de mayo de 2026

37 ¿Ya soy abuela?


Hace solo 13 años, los 37 llegaron con una noticia. Algo sospechaba ya porque había silencios en la distancia entre Mary y yo. Sería abuela. ¿Abuela? ¿Cómo podría yo ser abuela tan joven? ¡Abuela, si ni siquiera había aprendido a ser madre, si para mi Mary apenas era una niña. Los consejos y enseñarla a ver a través de mi espejo no sirvieron de nada. Y es que la vida es así, nadie experimenta en cabeza ajena, uno tiene que tropesarse para saber por donde pisa, pero hay quienes aun así, tropezamos con la misma piedra.

Habían cosas que me dejaban tranquila, pues la distancia en esa etapa de mi niña, no fue algo que hubiera deseado. Su entonces suegra era enfermera, eso me confortaba un poco. Pensaba que estaría bien cuidada. Lamenté mucho mi hija se hubiera embarazado tan joven, realmente se había tirado al matadero, pues el muchacho no tenía oficio ni beneficio, nunca hizo nada por ella, nunca se vió la intención de formalizar, estaba entrando en el mismo laberinto en el que yo seguía atrapada.

Encontré otra oportunidad laboral, aquí habia muchas mejores prestaciones y lo más padre, un automóvil, que se convirtió en mi primer auto, y en mi primer experiencia manejando transmisión manual. Creo que nos sirvió mucho. Tenía un sueldo, incentivos, la oportunidad de viajar cada mes a Obregón, de ver más frecuentemente a mi familia. Así pude acompañar un poquito a mi niña en su embarazo, a Melina en sus estudios, visitar a mi papá, ver a Manuel, quien poco a poco fue perdiendo el interés por el mismo y metiendose en la flojera y holgazanería que le solapaba su progenitor.

Y así pasaron los meses hasta que el 09 de diciembre de ese 2013 llegó la luz de mis ojos, a mis 37 años llegó Mariana, mi primer nieta. Llegó la Navidad y festejamos en la casa del novio, estuvieron Melina y mi papá, también nos visitó mi hermano y Adriana con sus respectivas familas, mi tía Rosa, Rossy y su familia. Momentos que no volverán.

Llegó el año nuevo, el primer mes de Mariana, lo festejamos con un pastel, mi niña ya se había convertido en madre y yo no me lo creía. Mariana, tan pequeña y tan perfecta, no sabía si podría ser su abuela, me hacía inmensamente feliz su llegada que me propuse sería esa abuela que hubiera querido tuvieran mis hijos.

Pasaron las fechas de reuniones y todo volvió a la normalidad, a esa triste realidad de la cual escapaba trabajando. Me estaba enfermando de vivir ahí en casa del novio, una casa nueva que a pesar de que no estabamos muy bien, me había invitado a ilusionarme con el al comprarla. Una casa que siempre estaba sucia, infestada de cucarachas, una casa donde siempre había gritos, y toda la limpieza me la cargaban a mi. Así que prefería pasarla trabajando, desayunaba y comía en la calle con tal de no estar ahí. En el trabajo me iba muy bien para lo que yo había estado acostumbrada. Y pronto el novio se dió cuenta y me empezó a exigir el precio de vivir en su casa.


martes, 12 de mayo de 2026

36


Cumplí los 36 pensando en lo rápido que se había ido el tiempo, ya me estaba acercando a los 40. Me traje a Mary a vivir conmigo, tenía un novio estaba ilusionada, había dejado la escuela y aquí haría que se dedicara a estudiar. Estaba feliz, dedicada a ella, sabiendo que podía aspirar a estudiar, trabajar, hacer algo de provecho y lo estaba logrando, lo estaba haciendo bien.

Los problemas con el novio se incrementaron, había discusiones. Eramos personas muy distintas y con el tiempo me fui dando cuenta que la infidelidad de su ex esposa no había surgido de la nada. Estuve a nada de dejarlo una tarde, pero me venció el miedo a lo desconocido, a no saber qué hacer, sola, con mi niña en Hermosillo, no quería regresar a Obregón, no quería perder el trabajo que tanto me había costado conseguir. Qué error tan grande cometí, debí haber dormido en cualquier lugar, empezado de cero, sola con ella, creo que hubieramos hecho cosas importantes y quizás ella no hubiera cometido los mismos errores que yo.

Pasé muy bonito tiempo mientras mi niña estaba conmigo, era mi fortaleza ante la pena de mi fracaso. Pero un día, se me fue, un día ya no quiso estar conmigo y a pesar de mi tristeza, entendí. No tenía un espacio, no era feliz, lo lamentable se había ido por el novio, lo lamentable era que no siguió estudiando.

Me quedé sin empleo pero llegaron incentivos que me ayudaron a sobrellevar los gastos. Pronto llegó una muy buena oportunidad para crecer laboralmente.

Llegó la Navidad y regresé a Obregón, fue la última Navidad que pasamos todos juntos; mi papá, Melina, Manuel, Mary y yo. Cenamos juntos, como valoro ese momento, Melina nos cocinó y hasta postre nos hizo. Gracias por ese momento, Dios. Lo llevo en mi corazón.

También el año nuevo fue el último que pasé con mi Silvia, mi querida prima. La pasamos las niñas y yo en su casa, con mi querida tía Josefina.

Regresé a Hermosillo, pensando en que quizás la distancia entre el novio y yo ayudaría a mediar las cosas, pero los problemas seguían. Pronto propuso la compra de una casa, la cual obviamente sería solo suya, nunca me propuso más, no había interés de formalizar la relación y esa era otra señal para irme, pero no lo hice. Pensé que quizás, con el tiempo, pero el tiempo nunca llegó.


lunes, 11 de mayo de 2026

Los 35


A los 35, me pasaba las tardes pensando si me traía a mis hijos, si había posibilidad de que aceptaran quedarse conmigo. Asi como yo les hacía falta, ellos me hacían falta a mi. No dejaba de pensar en ellos, en mi papá y pensar que pronto le pagarían su casa, que quizás le pediría se mudara para acá y acá tuviera el un lugar cerca de mi a donde poder ir a visitarlo. 

No era fácil traerme a mis niños, deseaba tener un lugar propio, a nuestro gusto, pero ya me había convencido que no estaba en mis posibilidades. Ganar un salario mínimo te da acceso a comprar una casa, si, pero no en una buena zona, no en un lugar seguro. Así que me prometí que pronto saldría de detrás del mostrador donde trabajaba, que si bien no tenía la licenciatura terminada, podía salir adelante. Yo no le haría caso al hombre con el que vivía, yo si me iba a comprar una casa.

Pronto tendría otra oportunidad laboral, no la desaproveché. Era una promotoría farmacéutica, eso me sentaba bien. Con el paso del tiempo encontré muchogusto por este empleo, sin entender que era mejor estar visitando farmacias y tiendas, que estar en casa. Estaba huyendo de mi realidad. Yo me había más que decepcionado de haberme venido a Hermosillo con el novio, había situaciones incómodas, no me gustaba como era como padre, no me gustaba como era como hijo, ni como hermano. Con el tiempo se empezó a portar distinto conmigo, hubo muchas situaciones donde debí poner un hasta aquí e irme, pero tenía pena de regresar a Obregón, tenía pena con mis hijos, tenía miedo de ser juzgada.

Llegando la Navidad, vinieron mis hijos y mi papá a pasarla con nosotros. A pesar de las limitaciones creo que la pasamos bien,  una linda Navidad que pasé con mis tres niños y  mi papá. Inició otro año, el 2012. 

Una tarde, tomé la computadora de este novio, navegaba en internet y me di cuenta que había una memoria usb conectada, al momento de quererla quitar para poner una usb mía que traía música, me di cuenta que estaba una carpeta abierta. Revisé y encontré fotos de una de sus alumnas muy comprometedoras. No lo podía creer, no supe como tocar el tema, no supe como enfrentarlo y por pena me callé, lo dejé pasar. Cuando me animé a hablarlo, me dijo que no tenía idea de lo que traía esa memoria, que era de una de sus alumnas y tontamente, le creí.