Estoy viviendo cosas que antes nunca hubiera imaginado. A veces siento que no las merezco. Siento culpas por haber intentado salir a flote en momentos donde me estaba ahogando.
Hoy fuimos a conocer Auvers Sur Oise, el hermoso pueblo dónde vivió Vincent Van Gogh. Ahí están señalados los paisajes donde se inspiró para muchas de sus obras. Fuimos al panteón donde está sepultado al lado de su hermano Theodore.
Encontramos un restaurante a la orilla del río Oise, una sencilla caseta con sillas de descanso, mesas y un ambiente inigualable. Ideal para disfrutar y relajarse. Después fuimos por agua y souvenirs.
Regresamos muy cansados, cenamos pizza en un pequeño lugar cerca del departamento y caímos rendidos a dormir. Mañana es el último día completo aquí en París.
Dios siga bendiciendo este viaje.

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