sábado, 16 de mayo de 2026

Llegué a los 40


 Llegué a los 40, por fin tenía un carro. La empresa me  había enviado la factura, la cual fui pagando vía nómina durante tres años. Ya había comprado mis muebles, materialmente y en mis posibilidades no me hacía falta nada. Los días después del trabajo eran ir a correr, los fines de semana a levantarnos temprano, correr, pasear, ver cosas que ya conocía pero me parecían nuevas a lado de Marco. 

Marco me dió un anillo de compromiso, en el momento menos esperado y menos adecuado, pero ha sido el único que tuvo el interés y el único que quiso casarse conmigo. A los meses encontré una casa, la cual hasta hoy ha sido nuestro hogar. No he olvidado que Marco me tomó de los hombros y me dijo: "Nena, ¿te das cuenta que si puedes, que has podido sola?, tu no necesitas a nadie, ni siquiera a mi". Marco hizo que creyera y confiara en mi. 

Como yo ya tenía mi casa, hice lo que tenía pendiente, llevarme a mi papá a vivir con nosotros, le ofrecí una recámara, un espacio en la casa. Llegó la primer Navidad y la pasamos juntos, vinieron mis hijas y mi nieta, pasamos un bonito momento, inolvidable.

Se había quedado atrás mucho de lo vivido, malas experiencias que no vale recordar ni escribir, solo se que poco a poco fui regresando a esa etapa donde simplemente brillaba y ahora me acompañaba el hombre indicado.

Un 16 de marzo nos casamos. Los testigos fueron mis tíos César y Alejandra, mis suegros. Mi papá, Mary y Mariana estuvieron presentes. Fue algo muy sencillo, Mary y Janet la hija de Marco nos regalaron un pastel. Retrocedo casi 10 años y se que a pesar de que no ha sido fácil si ha sido una etapa muy feliz.

Con Marco mis 40 se convirtieron en cosas nuevas, en paseos hermosos, en una bella experiencia de vida, en un simple renacer.

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